Bendición del negocio

Señor: Bendice con tu poder este negocio.

Llena de justicia y sabiduría a su propietario. Que todo lo que aquí se venda sea para honra y gloria de Dios y beneficio para mi familia, mis empleados y mis clientes. Deposito en tus benditas manos el éxito y prosperidad de este negocio. Que así como multiplicaste los panes y diste de comer a tu pueblo, haz que la producción y ventas se multipliquen, para el bienestar de todos los que dependemos de él  AMEN

 

 

 

Padre Santo, venimos ante ti en ese día con un corazón contrito y humillado, reconociendo que te necesitamos. Tú conoces nuestras luchas, tú conoces los obstáculos que estamos enfrentando. Tú más que nadie nos conoce aún mejor que nosotros mismos. Ponemos en tus manos nuestras finanzas, el fruto de nuestro trabajo, las bendiciones que tú nos has dado. No permitas Señor que el devorador se coma lo que tú nos has dado. Muéstranos con tu Santo Espíritu, cualquier error que estemos cometiendo, o cualquier influencia de maldad externa que este obstruyendo tu bendición.

Ponemos ante tus pies nuestro empleo, nuestro negocio, nuestras habilidades, nuestro oficio o profesión, y te pedimos que abras las puertas para que podamos obtener un salario justo y una ganancia honesta. Así como tú multiplicaste los panes, manda Señor que lo que hoy tengamos en nuestra mano sea multiplicado. Así como transformaste el agua en vino, haz que lo poco que tengamos se transforme radicalmente en algo de utilidad y valor. Así como tú caminaste sobre las aguas, Señor danos  una revelación para nosotros caminar sobre las tormentas que buscan hundirnos en la desesperación.

En este día Señor te pedimos por un poderoso milagro, que traiga un cambio definitivo y total en nuestra situación financiera, que  seamos libres de la esclavitud de las deudas,  y que cese en nuestras vidas toda tensión y ansiedad.

Pedimos por todos aquellos que leen estas líneas, por todos tus hijos, por los pobres y huérfanos. Que ese milagro sea hecho, que se abran las ventanas de los cielos,

TE LO PEDIMOS, EN EL PODEROSO NOMBRE DE JESÚS.